domingo, 7 de julio de 2013

CATEQUESIS DEL PAPA: ""Jesús no es un misionero aislado, involucra a sus discípulos"



Hoy 7 de julio, junto a los miles de peregrinos que colmaban la plaza de San Pedro el Papa Francisco ha rezado el Angelus. Antes del rezo ha tenido unas palabras en las que dijo que "Jesús no es un misionero aislado, involucra a sus discípulos".


Palabras del Papa Francisco antes del rezo del Angelus:





Queridos hermanos y hermanas! ¡Buenos días!
En primer lugar, quiero compartir con ustedes la alegría de haber conocido ayer y hoy, una peregrinación especial del " Año de la Fe : los seminaristas, novicios y novicias. Por favor oren por ellos, para que el amor de Cristo cada vez más madure en su vida y se convertían en verdaderos misioneros del Reino de Dios.

En el Evangelio de este domingo ( Lc 10,1-12.17-20) se nos dice precisamente esto: que Jesús no es un misionero aislado, no quiere cumplir con su misión solo, sino que afecta a sus discípulos. Y hoy vemos que, además de los Doce Apóstoles, llamó a otros setenta, a quienes envió en los pueblos, de dos en dos, para anunciar que el Reino de Dios está cerca. Esto es muy bueno! Jesús no quiere actuar solo, ha venido a traer al mundo el amor de Dios y quiere difundir el estilo de la comunión con el estilo de la fraternidad. Por esta razón forma de inmediato una comunidad de discípulos, que es una comunidad misionera. Inmediatamente los capacita para ir a la misión.

 Pero cuidado: el propósito no es para socializar, pasar tiempo juntos, no, el propósito es proclamar el Reino de Dios, y esto es urgente, y aún hoy en día es urgente! No hay tiempo que perder en una pequeña charla, no espere al consentimiento de todos, usted tiene que ir a anunciar. A todos vosotros, trae la paz de Cristo. Trae sanidad a los enfermos, porque Dios quiere sanar al hombre de todos los males. ¿Cuántos misioneros hacen esto! Dan la vida, la salud, la comodidad de las periferias del mundo. ¡Qué bueno es eso! No viven para sí, no viven para sí mismo, sino que viven para ir a hacer el bien! Hay muchos jóvenes de hoy en la plaza: pensar en esto, pregúntese: ¿Jesús llama a que me vaya, para alejarme de mí y hacer el bien? A vosotros, jóvenes, chicos y chicas les ¿piden que sean valientes para esto, y tengan el coraje de escuchar la voz de Jesús?

 Es agradable ser misioneros!
Estos setenta y dos discípulos, al cual Jesús envió por delante de él, ¿quiénes son? ¿A quién representan? Si usted es de los Doce Apóstoles, y por lo tanto representa también los obispos, sus sucesores, éstos pueden representar otros setenta y dos ministros ordenados, presbíteros y diáconos, pero en un sentido más amplio, podemos pensar en otros ministerios en la Iglesia, los catequistas y fieles laicos que participan en las misiones parroquiales, a los que trabajan con los enfermos, con las diversas formas de malestar y alienación, pero siempre como misioneros del Evangelio, con la urgencia del Reino que está a la mano. Todo el mundo debe ser misioneros, todo el mundo puede escuchar la llamada de Jesús y seguir adelante y anunciar el Reino!


El Evangelio dice que los setenta regresaron de su misión llenos de alegría, porque habían experimentado el poder del Nombre de Cristo contra el mal. Jesús confirma esto: para estos discípulos que Él nos da la fuerza para vencer al maligno. No debemos jactarnos como si fuéramos los protagonistas: el protagonista es uno, es el Señor! El protagonista es la gracia del Señor! Él es el único protagonista! Y nuestra alegría sólo es esta: ser sus discípulos, sus amigos. 


La Virgen nos ayude a ser buenos servidores del Evangelio.
Queridos amigos, ¡alegría! ¡No tenga miedo de ser feliz! ¡No tengamos miedo de la alegría! Esa alegría que el Señor nos da, cuando lo dejamos en nuestras vidas, le permitimos entrar en nuestras vidas y nos invita a salir a las afueras de la vida y el anuncio del Evangelio. No tenga miedo de alegría. ¡Alegría y coraje!


Palabras del Papa Francisco después del rezo mariano:



Queridos hermanos y hermanas:


Como ustedes saben, hace dos días se publicó la encíclica sobre el tema de la fe, titulado “Lumen Fidei”, “la luz de la fe”. Para el  Año de la Fe , el Papa Benedicto XVI había comenzado esta Encíclica, que sigue a los de la caridad y la esperanza. Cogí este gran trabajo y lo logré. Me ofrezco con alegría a todo el Pueblo de Dios: todo hecho, sobre todo hoy en día, tenemos que ir a lo esencial de la fe cristiana, de profundizarlo y para compararlo con temas de actualidad. Pero creo que esta encíclica, al menos en algunas partes, también puede ser útil para aquellos que buscan a Dios y el sentido de la vida.



Me puse en las manos de María, el icono perfecto de la fe, para que lleve los frutos que el Señor quiere.
Dirijo mi cordial saludo a todos vosotros, queridos fieles de Roma y peregrinos. Saludo en particular a los jóvenes de la diócesis de Roma, que se preparan para partir hacia Río de Janeiro para la Jornada Mundial de la Juventud. Queridos jóvenes, yo también estoy preparando! Caminamos juntos hacia esta gran fiesta de la fe, la Virgen nos acompañe, y vamos a estar allí!
Saludo a los hermanos y el franciscano Rosminiane Angeline, que están experimentando sus Capítulos Generales, y los líderes de la Comunidad de Sant'Egidio provienen de diferentes países para el curso de formación. 
Les deseo a todos un buen domingo! Buena comida! Adiós.


 


viernes, 5 de julio de 2013

SAN BENITO ABAD – 11 de julio



 San Benito de Nursia 
http://www.corazones.org/z_imagenes/a_boton/b_rojo_cuadradito.gif480-547
http://www.corazones.org/z_imagenes/a_boton/b_rojo_cuadradito.gifAbad, Patrón de Europa y Patriarca del  monasticismo occidental.
http://www.corazones.org/z_imagenes/a_boton/b_rojo_cuadradito.gifLema: "Ora y Labora", representado emblemáticamente por el arado y la cruz.
http://www.corazones.org/z_imagenes/a_boton/b_rojo_cuadradito.gifFiesta: 11 de julio
http://www.corazones.org/z_imagenes/a_boton/b_rojo_cuadradito.gifEtimología: Benito: "bendecido"


Vida de oración disciplina y trabajo
Se levantaba a las dos de la madrugada a rezar los salmos. Pasaba horas rezando y meditando. Hacia también horas de trabajo manual, imitando a Jesucristo. Veía el trabajo como algo honroso. Su dieta era vegetariana y ayunaba diariamente, sin comer nada hasta la tarde. Recibía a muchos para dirección espiritual. Algunas veces acudía a los pueblos con sus monjes a predicar. Era famoso por su trato amable con todos.

Su gran amor y su fuerza fueron la Santa Cruz con la que hizo muchos milagros. Fue un poderoso exorcista. Este don para someter a los espíritus malignos lo ejerció utilizando como sacramental la famosa Cruz de San Benito.

La Medalla de San Benito
La medalla de San Benito es un sacramental reconocido por la Iglesia con gran poder de exorcismo.  Como todo sacramental, su poder está no en si misma sino en Cristo quien lo otorga a la Iglesia y por la fervorosa disposición de quién usa la medalla. 
Descripción de la medalla:
En el frente de la medalla aparece San Benito con la Cruz en una mano y el libro de las Reglas en la otra mano, con la oración: "A la hora de nuestra muerte seamos protegidos por su presencia".  (Oración de la Buena Muerte).
El reverso muestra la cruz de San Benito con las letras:

C.S.P.B.:      "Santa Cruz del Padre Benito"
C.S.S.M.L. : "La santa Cruz sea mi luz" (crucero vertical de la cruz)
N.D.S.M.D.:  "y que el Dragón no sea mi guía." (crucero horizontal)

En círculo, comenzando por arriba hacia la derecha:
V.R.S.
      "Abajo contigo Satanás" 
N.S.M.V.  "para de atraerme con tus mentiras"
S.M.Q.L.  "Venenosa es tu carnada"
I.V.B.        "Trágatela tu mismo".
PAX          "Paz"



    
El Crucifijo con medalla de San Benito
El Crucifijo de la Buena Muerte y la Medalla de San Benito han sido reconocidos por la Iglesia como una ayuda para el cristiano en la hora de tentación, peligro, mal, principalmente en la hora de la muerte. Le ha dado al Crucifijo con la medalla Indulgencia Plenaria.

La indulgencia plenaria de la Cruz de la Buena Muerte, quien realmente crea en la santa Cruz, no será apartado de El, ganará indulgencia plenaria en la hora de la muerte. Si este se confiesa, recibe la Comunión o por lo menos con el arrepentimiento previo de sus pecados, llamando el Santo nombre de Jesús con devoción y aceptando resignadamente la muerte como venida de las manos de Dios. Para la indulgencia no basta la Cruz, debe representarse a Cristo crucificado. Esta cruz también ayuda a los enfermos para unir nuestros sufrimientos a los de Nuestro Salvador

LA SANTA REGLA
Inspirado por Dios, San Benito escribió un Reglamento para sus monjes que llamó "La Santa Regla" y que ha sido inspiración para los reglamentos de muchas comunidades religiosas monásticas.  Muchos laicos también se comprometen a vivir los aspectos esenciales de esta regla, adaptada a las condiciones de la vocación laica.

La síntesis de la Regla es la frase "Ora et labora" (reza y trabaja), es decir, la vida del monje ha de ser de contemplación y de acción, como nos enseña el Evangelio. 


 Algunas recomendaciones de San Benito:
•             La primera virtud que necesita un religioso (después de la caridad) es la humildad.
•             La casa de Dios es para rezar y no para charlar.            
•             Todo superior debe esforzarse por ser amable como un padre bondadoso.
•             El ecónomo o el que administra el dinero no debe humillar a nadie.
•             Cada uno debe esforzarse por ser exquisito y agradable en su trato
•             Cada comunidad debe ser como una buena familia donde todos se aman
•             Evite cada individuo todo lo que sea vulgar.  Recuerde lo que decía San Ambrosio: "Portarse con nobleza es una gran virtud".
•             El verdadero monje debía ser "no soberbio, no violento, no comilón, no dormilón, no perezoso, no murmurador, no denigrador… sino casto, manso, celoso, humilde, obediente". 

 MILAGROS DE SAN BENITO.
He aquí algunos de los muchos milagros relatados por San Gregorio, en su biografía de San Benito
El muchacho que no sabía nadar.  El joven Plácido cayó en un profundo lago y se estaba ahogando.  San Benito mandó a su discípulo preferido Mauro: "Láncese al agua y sálvelo".  Mauro se lanzó enseguida y logró sacarlo sano y salvo hasta la orilla.  Y al salir del profundo lago se acordó de que había logrado atravesar esas aguas sin saber nadar.  La obediencia al santo le había permitido hacer aquel salvamento milagroso.
El edificio que se cae.  Estando construyendo el monasterio, se vino abajo una enorme pared y sepultó a uno de los discípulos de San Benito.  Este se puso a rezar y mandó a los otros monjes que removieran los escombros, y debajo de todo apareció el monje sepultado, sano y sin heridas, como si hubiera simplemente despertado de un sueño.
La piedra que no se movía.  Estaban sus religiosos constructores tratando de quitar una inmensa piedra, pero esta no se dejaba ni siquiera mover un centímetro.  Entonces el santo le envió una bendición, y enseguida la pudieron remover de allí como si no pesara nada.  Por eso desde hace siglos cuando la gente tiene algún grave problema en su casa que no logra alejar, consigue una medalla de San Benito y le reza con fe, y obtiene prodigios.  Es que este varó de Dios tiene mucho influjo ante Nuestro Señor.
Panes que se multiplican.

Muertes anunciadas.  Un día exclamó: "Se murió mi amigo el obispo de Cápua, porque vi que subía al cielo un bello globo luminoso".  Al día siguiente vinieron a traer la noticia de la muerte del obispo.  Otro día vió que salía volando hacia el cielo una blanquísima paloma y exclamó: :Seguramente se murió mi hermana Escolástica".  Los monjes fueron a averiguar, y sí, en efecto acababa de morir tan santa mujer
Anuncia su muerte
El santo que había vaticinado tantas cosas a otros, fue advertido con anterioridad acerca de su próxima muerte.  Lo notificó a sus discípulos y, seis días antes del fin, les pidió que cavaran su tumba.  Tan pronto como estuvo hecha fue atacado por la fiebre.  El 21 de marzo del año 543, durante las ceremonias del Jueves Santo, recibió la Eucaristía.  Después, junto a sus monjes, murmuró unas pocas palabras de oración y murió de pie en la capilla, con las manos levantadas al cielo. Sus últimas palabras fueron: "Hay que tener un deseo inmenso de ir al cielo".  Fue enterrado junto a Santa Escolástica, su hermana, en el sitio donde antes se levantaba el altar de Apolo, que él había destruido.  
Dos de sus monjes estaban lejos de allí rezando, y de pronto vieron una luz esplendorosa que subía hacia los cielos y exclamaron: "Seguramente es nuestro Padre Benito, que ha volado a la eternidad".  Era el momento preciso en el que moría el santo.


ORACIÓN PARA PEDIR SU PROTECCIÓN
Santísimo confesor del Señor; Padre y jefe de los monjes, interceded por nuestra santidad, por nuestra salud del alma, cuerpo y mente.
Destierra de nuestra vida, de nuestra casa, las asechanzas del maligno espíritu. Líbranos de funestas herejías, de malas lenguas y hechicerías.
Pídele al Señor, remedie nuestras necesidades espirituales, y corporales. Pídele también por el progreso de la santa Iglesia Católica; y porque mi alma no muera en pecado mortal, para que así confiado en Tu poderosa intercesión, pueda algún día en el cielo, cantar las eternas alabanzas. Amén.
Jesús, María y José os amo, salvad vidas, naciones y almas.
Rezar tres Padrenuestros, Avemarías y Glorias.



ORACIÓN PARA EL 11 DE JULIO
San Benito, Padre y Protector nuestro, tu no te antepusiste a nada ante Cristo desde que lo hallaste en la oración. Intercede para que también nosotros podamos encontrarlo y así vivamos en el amor del Eterno Padre y en la victoria de la Cruz de su Hijo. Que unamos nuestros sufrimientos a los de la para la redención de nuestros pecados. Amen.
Coronilla a San Benito
La Corona de San Benito es muy fácil de rezar. Se comienza rezando el Credo, seguido por tres cortas jaculatorias tomadas de la Medalla de San Benito. Cada jaculatoria se dice tres veces y al final se acompaña de un Padrenuestro, Avemaría y Gloria. Se finaliza con una oración, unas letanías a San Benito y otra oración final de intercesión y de petición de una gracia o favor.
CREDO
Creo en Dios Padre, Todopoderoso,...
¡Que la Santa Cruz sea mi Luz,
y que el demonio no sea mi guía! [Tres veces]
Padre Nuestro, Ave María, Gloria.
¡Retrocede, Satanás,
no me persuadirás de cosas vanas! [Tres veces]
Padre Nuestro, Ave María, Gloria.
Lo que me presentes, será inútil…
¡bebe tú mismo de tu propio veneno! [Tres veces]
Padre Nuestro, Ave María, Gloria.
ORACIÓN.- Padre Eterno, en unión con tu Divino Hijo y el Espíritu Santo, y a través del Inmaculado Corazón de María, yo te suplico que destruyas el poder de tus más grandes enemigos: los espíritus malignos. Arrójalos a lo más profundo del infierno y déjalos ahí por toda la eternidad.
Oh! Padre Eterno, concédenos el Reino del Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María. Yo repetiré esta oración por puro amor, con cada latido de mi corazón y en cada uno de mis suspiros. Amén.
DIOS TE SALVE REINA Y MADRE...

Mateo  10: 7 - 15
7             Id proclamando que el Reino de los Cielos está cerca.
8             Curad enfermos, resucitad muertos, purificad leprosos, expulsad demonios. Gratis lo recibisteis; dadlo gratis.
9             No os procuréis oro, ni plata, ni calderilla en vuestras fajas;
10           ni alforja para el camino, ni dos túnicas, ni sandalias, ni bastón; porque el obrero merece su sustento.
11           «En la ciudad o pueblo en que entréis, informaos de quién hay en él digno, y quedaos allí hasta que salgáis.
12           Al entrar en la casa, saludadla.
13           Si la casa es digna, llegue a ella vuestra paz; mas si no es digna, vuestra paz se vuelva a vosotros.
14           Y si no se os recibe ni se escuchan vuestras palabras, salid de la casa o de la ciudad aquella sacudiendo el polvo de vuestros pies.
15           Yo os aseguro: el día del Juicio habrá menos rigor para la tierra de Sodoma y Gomorra que para aquella ciudad.
 Palabra de Dios

Que Dios nos envíe muchos maestros como San Benito, y que nosotros también amemos con todo el corazón a Jesús y trabajemos con Él y para Él construyendo el Reino .



miércoles, 3 de julio de 2013

CATEQUESIS DEL PAPA: "hay que besar con ternura las llagas de Jesús"

                                          Ciudad del Vaticano, 3 julio 2013.-
 Esta mañana, en la misa en Santa Marta, el Santo Padre comentó el evangelio de la fiesta de Santo Tomás Apóstol, y afirmó que para encontrar al Dios vivo "hay que besar con ternura las llagas de Jesús en nuestros hermanos hambrientos, pobres, enfermos y en los que están en la cárcel".

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGUN SAN JUAN (20,24-29)


 El Testimonio de Tomás

Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús.
Los otros discípulos le dijeron: «Hemos visto al Señor.» Pero él contestó: «Hasta que no vea la marca de los clavos en sus manos, no meta mis dedos en el agujero de los clavos y no introduzca mi mano en la herida de su costado, no creeré.»
Ocho días después, los discípulos de Jesús estaban otra vez en casa, y Tomás con ellos. Estando las puertas cerradas, Jesús vino y se puso en medio de ellos. Les dijo: «La paz esté con ustedes.»
Después dijo a Tomás: «Pon aquí tu dedo y mira mis manos; extiende tu mano y métela en mi costado. Deja de negar y cree.»
Tomás exclamó: «Tú eres mi Señor y mi Dios.»
Jesús replicó: «Crees porque me has visto. ¡Felices los que no han visto, pero creen!»
PALABRA DE DIOS
GLORIA A TI SEÑOR JESUS. 



Después de la resurrección, dijo el Papa Francisco, Jesús se aparece a los apóstoles, pero Tomás no estaba allí: "quería que esperara una semana. El Señor sabe por qué hace las cosas. A cada uno de nosotros le da el tiempo que él piensa que es mejor para nosotros. A Tomás le ha concedido una semana. Jesús se presenta con sus llagas: todo su cuerpo estaba limpio, hermoso, lleno de luz – continuó el Santo Padre -, pero las llagas estaban y están todavía, y cuando el Señor vendrá, al final del mundo, nos enseñará sus llagas. Tomás, para creer, quería meter sus dedos en las llagas: era un testarudo. Pero el Señor quiso precisamente un testarudo para hacernos comprender algo más grande. Tomás vio al Señor, que le invitó a meter el dedo en la herida de los clavos, a poner su mano en el costado y no dijo: es verdad: el Señor ha resucitado. ¡No! Fue más allá. Dijo: ¡Dios! Es el primer discípulo que confiesa la la divinidad de Cristo después de la resurrección. Y que adora".

"Y así – dijo el Papa – se entiende cuál era la intención del Señor al hacerlo esperar: tomar su incredulidad para llevarla no a la afirmación de la Resurrección, sino la afirmación de su divinidad. El camino hacia el encuentro con Jesús-Dios son sus llagas. No hay otro. En la historia de la Iglesia ha habido algunos errores en el camino hacia Dios. Algunos creían que al Dios viviente, al Dios de los cristianos, podemos encontrarlo en el camino de la meditación, e ir más lejos con la meditación. Eso es peligroso, ¿eh?¡Cuántos se pierden en ese camino y no llegan! Llegan sí, tal vez, al conocimiento de Dios, pero no de Jesucristo, Hijo de Dios, la segunda Persona de la Trinidad. A esto no llegan. Es el camino de los gnósticos, ¿no? Son buenos, trabajan, pero no es el camino correcto. Es muy complicado y no te lleva a buen puerto".
"Otros - dijo el Papa - pensaban que para llegar a Dios hay que ser mortificado y austero, y han elegido el camino de la penitencia: sólo la penitencia y el ayuno. Y ni siquiera estos llegaron al Dios vivo, a Jesucristo Dios vivo. Son los pelagianos, que creen que con su esfuerzo pueden llegar. Pero Jesús nos dice que la manera de encontrarle es encontrando sus llagas, y las llagas de Jesús las encuentras con las obras de misericordia, dando al cuerpo y al alma, sobre todo al cuerpo – subrayó el Papa – de tu hermano llagado, porque tiene hambre, porque tiene sed, porque está desnudo, porque está humillado, porque es un esclavo, porque está en la cárcel, porque está en el hospital. Esas son las llagas de Jesús hoy. Y Jesús nos invita a dar un acto de fe, en Él, pero a través de estas llagas. ¡Vale, muy bien! ¡Hagamos una fundación para ayudar a todo el mundo y hacer tantas cosas buenas! Eso es importante, pero si nos quedamos en este nivel seremos sólo filantrópicos."

"Tenemos que tocar las llagas de Jesús, debemos acariciar las llagas de Jesús, tenemos que curar las llagas de Jesús con ternura, tenemos que besar las llagas de Jesús, y esto literalmente. Pensemos, ¿qué pasó con San Francisco, cuando abrazó al leproso? Lo mismo que a Tomás, que su vida cambió. Para tocar al Dios vivo – afirmó el Papa - no hay necesidad de hacer un curso de actualización, sino entrar en las llagas de Jesús, y para ello basta salir a la calle. Pidamos a Santo Tomás a gracia de tener el coraje para entrar en las llagas de Jesús con nuestra ternura y seguramente tendremos la gracia de adorar al Dios vivo".